La rebelión de las marsopas

Pablo Pardo.

Las estadísticas nos colocan en el lado de las marsopas. Hace 10 días, EL MUNDO publicaba un informe de la Fundación BBVA y del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) que explicaba que tres millones de españoles han dejado de considerarse clase media. Eso significa que ese segmento de la población ha caído del 58,9% al 52,3%, mientras que las personas «en situación de vulnerabilidad» (antes llamadas pobres) ha subido del 31,2% al 38,5%.

En Estados Unidos, la clase media dejó de ser la mayoría de la población el año pasado, cuando un informe del Centro de Estudios Pew basado en estadísticas del Gobierno de ese país declaró a sólo el 49,9% de las familias como de clase media, frente al 29% de clase media-baja y baja, y al 21% de clase media-alta y alta. En 1971, la clase media era el 61%. Al menos, la dinámica en el mundo en desarrollo es la contraria, ya que allí la clase media pasó del 7% al 13% de la población entre 2001 y 2011.

Así pues, hay menos clase media y más pobres, y la clase media es más pobre y los pobres son más pobres. No hace falta ser un genio para darse cuenta de lo que eso implica. «¿Por qué Sanders? ¿Por qué Trump? Ésta es una de las razones», colgó en Facebook el experto en riesgo político Ian Bremmer, fundador de la consultora Eurasia Group junto a las estadísticas de la Fed.

EL MUNDO. Martes 24 de mayo de 2016

 

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Author: maite